Alquilar una habitación puede ser una fuente de ingresos estable y, bien gestionada, muy rentable. El proceso no es complicado, pero hacerlo bien —desde el precio hasta la selección del inquilino— marca la diferencia entre una experiencia tranquila y una fuente de quebraderos de cabeza.
Esta guía cubre todo el proceso: cómo fijar el precio, cómo redactar un buen anuncio, cómo elegir al inquilino correcto y cómo gestionar lo legal sin complicarte la vida.
Paso 1: Fija el precio correcto
Cobrar demasiado significa que la habitación estará semanas vacía. Cobrar demasiado poco deja dinero sobre la mesa. Para encontrar el precio justo:
Mira el mercado local: Busca habitaciones similares a la tuya en tu ciudad y barrio en Hommis, Idealista y Fotocasa. Fíjate en el tamaño, si incluye o no gastos, el estado del piso y la ubicación.
Considera todos los factores que afectan al precio:
- Tamaño y estado de la habitación
- Zonas comunes: si el piso tiene terraza, patio, jardín o zonas amplias sube el precio
- Transporte: cercanía a metro, autobús o tren aumenta el valor
- Si gastos (agua, luz, internet) están incluidos o no
- Si hay plaza de garaje disponible
- Si el piso tiene ascensor
- Estado general del inmueble
Un criterio práctico: Mira los 10 anuncios más similares al tuyo, elimina el más caro y el más barato, y colócate en la mitad superior si tu piso está por encima de la media y en la parte central si es estándar. Así tienes demanda sin malvender.
Paso 2: Prepara la habitación para alquilar
Antes de publicar el anuncio, asegúrate de que:
- La habitación está limpia y sin objetos personales del anterior inquilino
- La cama, armario y muebles básicos están en buen estado (si la habitación es amueblada)
- Los enchufes, la calefacción y si hay aire acondicionado funcionan correctamente
- El baño y la cocina compartidos están limpios y en buen estado
- Las fotos que vas a hacer reflejan fielmente la realidad
Una habitación bien presentada puede justificar un precio 10–15% superior y reduce el tiempo de búsqueda a menos de la mitad.
Paso 3: Haz fotos que vendan
Las fotos son lo primero que ve un posible inquilino y determinan si sigue leyendo o pasa al siguiente anuncio. Para hacerlas bien:
- Luz natural: Fotografía de día, abre persianas y cortinas al máximo.
- Orden: Retira cualquier objeto personal que no forme parte del mobiliario.
- Ángulos amplios: Sitúate en la esquina para que se vea la mayor parte de la habitación posible.
- Incluye zonas comunes: Una foto del baño, la cocina y el salón da mucho contexto al inquilino y reduce preguntas básicas.
- Calidad suficiente: No hace falta una cámara profesional; el móvil actual funciona bien si la luz es buena.
Paso 4: Escribe un anuncio claro y honesto
Un buen anuncio no exagera ni oculta. Incluye:
- Precio y qué incluye: "650 €/mes con gastos incluidos" o "580 €/mes + gastos (aprox. 80–100 €/mes repartidos entre X personas)"
- Descripción de la habitación: m² aproximados, si tiene ventana exterior, si es amueblada
- Descripción del piso: cuántas habitaciones, cuántos baños, planta, ascensor
- Ubicación y transporte: barrio y líneas de metro/autobús cercanas
- Quién ya vive en el piso: "somos 2 chicos de 26–30 años, trabajamos, buscamos tercera persona tranquila"
- Lo que buscas en un inquilino: no de forma excluyente, pero sí orientativo
La honestidad en el anuncio filtra antes: si dices que el piso no tiene ascensor y la habitación está en un quinto, solo van a contactarte personas a las que eso no les importa. Eso ahorra tiempo a todos.
Paso 5: Publica en las plataformas correctas
Hommis es la plataforma más directa para conectar con personas que buscan habitación. El sistema de match significa que cuando alguien hace swipe a tu anuncio y tú también estás interesado en ese perfil, se abre el chat. Esto filtra los contactos: solo hablas con personas que realmente encajan con lo que ofreces.





